martes, 28 de abril de 2015

En el paritorio

No sé si será igual en todos los hospitales. Imagino que sí.
La misma ginecóloga de guardia que atiende un aborto, es la misma que atiende un parto, y la misma que atiende a aquellas que están a punto de ser mamás y acuden a monitores.

Por tanto estamos todas en la misma sala. En el paritorio.

La ginecóloga ha intentado evitarme esto, por eso me ha dicho que mientras salen los resultados de mi analítica (ya que he estado con clexane-40) me vaya a la cafetería y vuelva en una hora. Vuelvo a la hora pero todavía no está la analítica, así que a esperar.

Y aquí estoy. Sentada. Sin llorar. Mirando al infinito. Mirando a la nada. Como si fuera la máquina del café. El problema es que no estoy sorda. Y lo oigo todo.

Enfrente de mí está la sala de monitores. Las barrigas de las que están a punto de ser mamás laten con una fuerza devastadora. Y no puedo evitar el flash-back.

Hace 4 años yo estaba aquí. En una sala más allá a la izquierda. También estaba monitorizada y mi barriga latía igual de fuerte. Estaba de parto.
Y precisamente en esa sala un poco más allá a la izquierda se empiezan a oír gritos de dolor, bastante aterradores la verdad. De ella sale una auxiliar corriendo y gritando: ¡ya tiene la cabeza fuera!!

Entre esa sala más allá a la izquierda de donde provienen los gritos y la de monitores hay otra sala, en la que yo he estado hace una hora, donde la ginecóloga va dando instrucciones a las futuras mamás. La puerta está abierta y yo lo sigo oyendo todo:
- A tí te programo la cesárea para tal día y aprovechamos para hacerte una ligadura de trompas ya que es el tercero y ya no quieres más.
- Tú acude a urgencias en cuanto sientas contracciones o rompas aguas, que estás a punto de caramelo.
- Y tú, si no te pones de parto en una semana, vienes y lo provocamos.

Y yo sigo sin poder evitar el flash-back.

Hace 5 años yo también estuve aquí. Quizás en esta misma silla, cuando acudí varios días después de abortar (que me pilló en otra población) porque el flujo me olía muy mal y me asusté (no fue nada, solo una membrana que se había atascado).
La vida es pura ironía. Aquél, como éste, tenía que haber nacido en noviembre. Aquél, como éste, también lo perdí en abril. Hace 5 años. Solo que entonces yo no tenía problemas para quedarme embarazada y ahora sí. Nota inútil-mental: no volver a quedarme embarazada en febrero-marzo.

Volvemos a oir los aterradores gritos de la sala que está más allá a la izquierda. La dueña de la barriga que ha salido de monitores y se ha sentado a mi lado suda y se sofoca, y comenta riendo asustada que esto tendría que estar más separado, o insonorizado. No le quito la razón. Pero me cambio por cualquiera de vosotras (pienso).

En verdad esos gritos aterradores duran muy poco (apuesto que no era primeriza), y enseguida dan paso a un llanto infantil, de recién nacido, vítores y enhorabuenas del equipo médico, y lágrimas de alegría de la reciente mamá. La cara de la dueña de la barriga que está a mi lado coge un poco de color, y en sus ojos asoma la ilusión.

No puedo evitar el flash-back.

En el paritorio no hay ecógrafo (sí, malditos recortes), así que la ginecóloga nos envía a las 3 barrigas y a mí al ginecólogo de consultas externas (mi analítica ya está lista, "todo bien"). A ellas para un control ecográfico previo al inminente nacimiento de sus bebés, y a mí para un control ecográfico previo al tratamiento para expulsar un embrión sin latido, que se paró en la semana 6 sin yo saberlo, justo después de haber escuchado su corazón que latía con fuerza y de repente ya no.

Así que para allá que vamos las 4, 3 barrigas y yo. Ellas jóvenes, yo demasiado vieja ya. Ellas delgadas (menos por la barriga), yo con no sé con cuántos kilos de más. Ellas de mediana estatura, una incluso algo más pequeña. Y yo tan alta, tan desgarbada, tan fuera de lugar. Porque yo no debería estar aquí, yo no debería estar HOY aquí. Esto es absurdo, es esperpéntico.

Pero estoy aquí porque la vida me ha traído aquí. Debe ser que este es mi lugar. La vida pone las cosas en su lugar. En el paritorio, en abril otra vez, en esta situación tan absurda, en este preciso instante en el que me he convertido en Mrs. Hyde, en mi realidad que era pesadilla pero que al despertar resulta que es mi única verdad.


15 comentarios:

  1. Lo siento mucho!! Yo también ando metida en la operación hermanito y solo he conseguido perder dos embarazos, y ya ni siquiera consigo volver a quedarme..y ya casi ni confio en los medicos..vamos, que te entiendo muchiiiimo!! me alegre mucho por ti cuando vi que lo conseguiste..lo siento mucho..pero te levantaras!
    Una vez lei a una mujer que decía: Si el hecho de tener que aceptar que no tendrás más hijos es mas doloroso que seguir en este camino, con todo lo que conlleva, tratamientos, betasesperas, esperanzas perdidas etc. todavia no es el momento de abandonar!
    Un beso!

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    1. Gracias guapa, no sabes hasta qué punto has acertado con tus palabras. No puedo aceptar que no tendré más hijos, lo que pasa es que seguir con tratamientos ahora mismo me es muy difícil, por lo económico, lo psicológico y demás. Supongo que seguiré, pero no sé si podré afrontarlo con la misma fuerza que antes.
      Un abrazo

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  2. Joder... vengo de leer también a otra compañera de batallas que acaba de perder a su bebé... y es demasiado... lo siento mucho preciosa, no hay palabras que puedan consolarte solo decir que ppuedo sentir la angustia...este finde creía que todo se habia parado y es horrible.

    Lo siento.

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    1. Lo sé Meri, a pesar de mi dolor he estado sufriendo también por tí, por si te confirmaban lo peor. Supe que mi embrión se había parado el pasado jueves, pero no quise publicar nada hasta que estuvieras más tranquila. He sentido la angustia que has vivido estos días y sabía que si sabías de lo mío te sentirías aún peor.
      Me alegro que todo vaya bien. Si lo mío parece injusto, lo tuyo habría sido ya la mayor de las injusticias del mundo.
      Un abrazo.

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  3. Como bien sabes las palabras en estos momentos no son suficientes, pero quiero tener unas lineas contigo porque siento de veras lo que te ha pasado. Sólo me queda decirte lo que probablemente lo hayas leido o incluso dicho tú a otra de nosotras. Nunca tires la toalla! pasa tu duelo el tiempo justo y luego seca las lágrimas y a la batalla!
    un abrazo muy fuerte y todo mi apoyo.

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    1. Gracias Silvia. Tú sabes muy bien lo que estoy pasando, que ya lo has vivido en tus carnes.
      No tiro la toalla, simplemente es que no sé por dónde seguir. Había llegado al último escalafón se supone, la ovodonación, donde muchas llegan después de muchos fracasos y lo consiguen. Yo he vuelto a fracasar de la peor manera, y que la gente me diga que es normal a mí no me parece normal abortar cuando el óvulo viene de una mujer joven y sana.
      No sé, quizá me haga más pruebas por si se nos ha escapada algo. Pero me viene un momento muy difícil económicamente hablando, y lo veo complicado.
      Disfruta de tu embarazo, qué bien que siga para adelante. Te lo merecías ya.

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  4. Ayyyy Stela, Dios mío...acabo de leerte en este momento y no doy crédito. Lo siento de todo corazón. No tengo palabras. Perdona, he estado unos días encerrada en mí misma y muy desconectada de todo. No me lo puedo creer.

    Joder!!! ¿por qué? vaya mierda y qué injusto es todo esto...

    Solamente deseo que te recuperes pronto y que te vuelvas a sentir bien para seguir luchando preciosa.

    Un abrazo con todo el cariño del mundo dondequiera que estés.

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    1. Muchas gracias Inés. De verdad siento que hayas leído esto porque sé que mi historia te había dado esperanzas y ahora ya ves. De todas formas nada tiene que ver. Tienes unos embris preciosos, de muy buena calidad, y cuajarán. Espero que tu regla venga muy pronto y puedas afrontar tu transfer con todo el positivismo del mundo.
      Un abrazo para tí también.

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  6. Jo, lo siento mucho, tu escrito me ha hecho llorar, justo porque yo también he pasado por eso. Un abrazo y mucha fuerza.

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    1. Ay Esther, qué experiencias tan terribles tenemos que pasar. No entiendo porqué en los hospitales no tienen alas separadas para las mamás y las que hemos perdido a nuestro bebé. Y eso que no me ingresaron, que por lo visto te ingresan en la planta de maternidad y hay que soportar oir/ver a los recién nacidos...
      Espero que no te hicieran algo parecido. Cuándo te ha pasado? Lo siento mucho.
      Ánimo y un abrazo

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  7. Cuanto lo siento..yo tuve un aborto en enero de 2013, y aun teniendo dos hijos, me duele al recordarlo.

    Lo del hospital es muy cruel, deberian tener más tacto. Mucho ánimo y te deseo, de corazón, que consigas pronto tu sueño

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  8. Stela, lo siento mucho... que duro que tus abortos coincidiesen en fechas... Me ha recordado a tantas ecografias y visitas en las que nos encontrábamos rodeados de barrigas. Ellas tan felices, y yo aguantándome las lágrimas y sintiéndome tan lejos de eso, tan fuera de lugar... También cuando después de parir a mi hijo, ingresada, escuchaba llorar a los bebés... No todos los hospitales pueden tener salas separadas (el mío es muy pequeño), pero es tan injusto... un abrazo mamá valiente!

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    1. Yo también lo siento mucho. No me puedo imaginar lo que debió ser aquella noche escuchando el llanto de bebés ajenos.
      Yo entiendo que los hospitales tienen sus limitaciones, pero la situación duele igualmente. Es muy duro.
      Gracias por leerme y comentar. Transmites mucha fuerza!!
      Un abrazo

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  9. Stela, lo siento mucho... que duro que tus abortos coincidiesen en fechas... Me ha recordado a tantas ecografias y visitas en las que nos encontrábamos rodeados de barrigas. Ellas tan felices, y yo aguantándome las lágrimas y sintiéndome tan lejos de eso, tan fuera de lugar... También cuando después de parir a mi hijo, ingresada, escuchaba llorar a los bebés... No todos los hospitales pueden tener salas separadas (el mío es muy pequeño), pero es tan injusto... un abrazo mamá valiente!

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